lunes, 3 de noviembre de 2014

Las 24 canicas de la vida ¿Juegas?

Hola, soy TU VIDA, encantada de conocerte. ¿Qué es lo que esperas de mi? ¿Qué me estás dando tú? 

Veo que te levantas todas las mañanas, a la misma hora, desayunas lo mismo, ves las noticias, te pones la camisa y corbata o el uniforme de siempre, sales hacia el trabajo, caminas a la estación de tren, recoges el periódico gratuito, aguantas el tiempo del trayecto escuchando música o leyendo algún libro, llegas a tu trabajo a la misma hora todos los días, cumples las horas estipuladas y, como todos los días vuelves a hacer lo mismo en sentido inverso hacia tu casa. 
Posiblemente tengas un trabajo que te guste o no, pero en ambos casos harás todos los días lo mismo. Puede que con diferentes personas o cosas, pero lo mismo al fin. El comercial siempre vende, el camarero siempre atiende, el abogado siempre defiende o acusa, el pintor pinta, el director dirige. ¿Pero qué es lo que te apasiona de mi? ¿Qué es lo que te llena el alma, te ilusiona, te da la energía para levantarte todos los días, te da paz interior? ¿Qué? La respuesta no siempre es fácil, me atrevería a decir que casi siempre es difícil. 
Escucho mucha gente que se repite su propia respuesta todos los días. Y no siempre les ayuda, se culpan por no ser valientes, por no ser suficientes, por tener miedos, por ser vulnerables, por equivocarse, por no ser como los demás o su propia familia quieren que sean, por hacer un trabajo que no les gusta, pero lo hacen porque no tienen otra opción, hay que pagar facturas y si se tiene hijos o personas a cargo no es fácil salir de esa rutina, se repiten: "Lo que me ha tocado es aguantar". 

¿Crees que soy una lotería?, que sacas un número y aparezco yo —tu vida— y te digo: ¡Hola! ¡Soy lo que te a tocado! Ya está, la que te tocó sólo a ti, y solamente a ti, seré difícil, peligrosa, te haré pasar complicaciones para que crezcas y aprendas, te haré sufrir, te daré un trabajo que no te guste, porque "es lo que hay" y como también vengo llena de dudas, miedos, ego, vulnerabilidad, cobardía, por todo esto, nunca cambiarás. Así que acostúmbrate porque soy la vida que te ha tocado y ya no puedes hacer nada..

¿Te parece coherente lo que digo? ¿A que no? ¡Claro que puedes! Claro que puedes cambiar la vida que te "ha tocado", porque te cuento un secreto, no te ha tocado hecha, viene sin hacer, y tú, sólo tú eres el constructor o constructora de esta gran aventura. ¡Muévete! No te paralices, arriesga, sueña, has locuras, la normalidad es una cuestión de consenso, has lo que sea "normal" para ti, puede que para el resto estés al borde del manicomio, pero si estás en el camino correcto, inspirarás a más personas, y luego todos harán una locura similar. ¿Pasará a ser "normal" en ese caso? Seguro que si. 


Recuerda, yo no te trataré diferente que al resto, no te empeñes en pensar que tu visión es la única, que sufres más que todos, que tus problemas son los peores, que la vida que te tocó es la peor, que tu verdad es la verdad, y sobretodo, no te empeñes en decir a la gente como te gustaría que fuese su vida si ni siquiera tienes claro como quieres que sea la tuya. Tampoco te alivie conocer a otras personas con problemas peores que los tuyos, ayúdales a superarlos, y no los hundas más para que estén peor que tú y así poder pensar: "tampoco estoy tan mal". 

Te prometo que te daré lo que te mereces, pero como todo, hay condiciones. No tienes que rendirte, termina siempre lo que empieces, no traslades tus fracasos a otros, porque para ti serán enseñanza pero para el reto es sólo información tóxica, no se aprende del error ajeno, como tampoco se cruza el mar mirando el agua, hay que sumergirse y nadar. Eres capaz, eres brillante, eres tenaz, eres suficiente, eres fuerte, eres merecedor de todo lo bueno que te suceda, eres un aprendiz toda tu vida, eres un soñador, eres inspiración para los que te rodean, eres un ejemplo bueno o malo para tus hijos, eres un ejemplo bueno o malo para tus padres, ERES, no te olvides nunca, y lo que eres ahora, lo serás sólo por un segundo, porque al segundo siguiente serás otro, habrás cambiado..


Por eso no te repitas: "mi vida es rutinaria". Porque estarás haciendo lo mismo, pero siendo una persona diferente, y eso sí que depende de ti, sólo de ti depende que cambies a mejor, que te conviertas en una persona que vea la vida de otra manera. Intenta encontrar qué es lo que le da sentido a tu vida, por qué me tienes y para qué. Todos saben que hacer cuando reciben un regalo, lo agradecen y luego saben perfectamente su función, por ejemplo, una sudadera para hacer deporte, un coche para ir al trabajo o pasear, una raqueta de tenis para jugar, siempre saben que hacer con él. Pero al recibir el mayor regalo que nos han dado nunca, que soy yo, tu propia vida, ¡No saben que hacer conmigo!


Las normas te dicen a que hora hay que desayunar, comer, merendar y cenar, cuando y cuanto hay que dormir, que imagen tener, que pensar. 
Pues amigo, la vida no viene sólo con normas, a veces hay que romperlas, y no me refiero a convertirse en un anti-sistema, me refiero a romper las normas que nos auto-imponemos. Lo hacemos para encajar, para que no nos llamen locos, para no sentirnos excluidos de la tribu, el ser humano necesita sentirse parte de la tribu, pero a veces lo paga caro, porque para ser de la tribu, deja de ser uno mismo, y es, en ese momento, que cree estar viviendo el regalo de otro, no su vida, o como mínimo entra en el peligroso terreno de comparar los regalos que les han tocado al resto. Infravalorando el suyo, por poca cosa, según su opinión. 

Pero tú no estas en un extremo, también hay otras personas que pensaran que el regalo que te ha tocado a ti es maravilloso. Y que no entiendan el por qué no lo disfrutas.

Te contaré una historia, imagina una fiesta de cumpleaños, en la mesa de los regalos, muchas cajas diferentes, unas cajas enormes, otras cajas brillantes, otras pequeñitas, otras con flores, otras con grandes lazos, todas diferentes. Ahora imagina, que el anfitrión del cumpleaños les dice a sus invitados que escojan un regalo y se lo queden. Algunos elegirán el más brillante, otros el más grande, otros no tendrán tiempo de elegir y se quedarán con el que "les ha tocado", otros elegirán los más pequeños pensando que muchas cosas de valor vienen en cajas pequeñas, en fin, cogerán todos los regalos. ¿Como crees que se sentirán los niños con sus regalos diferentes? Para un momento y reflexiona en como se sentirán los niños de la caja pequeña mirando al que tiene la caja brillante, y al que tiene la caja más grande, y al revés, como se sentirá el niño de la caja brillante viendo al pobre que le tocó la pequeñita. Reflexiona. 




Ahora bien, lo que no sabían los niños era que en cada caja, había exactamente lo mismo, por lo tanto el regalo era el mismo para todos, eran 24 canicas. 




Recuerda, todos recibimos el mismo regalo, LA VIDA, aunque las cajas y envoltorios sean diferentes el regalo es el mismo. Los niños, olvidándose de las diferencias de los envoltorios, disfrutaron entre todos jugando a las canicas, cada uno era el dueño exclusivo de sus 24 canicas, y podía hacer con ellas lo que quisiera. De igual manera que aquellos niños, tú tienes 24, no son canicas, son 24 horas al día, eres el dueño exclusivo de esas 24 horas, y puedes hacer con ellas lo que quieras. ¡Levántate! ¡Sacúdete el polvo, y disfruta de las 24 horas que tienes. ¿Que haré con las que tenga mañana? Te preguntas. Ya lo veras cuando las recibas, no se puede jugar con canicas que aún no tienes..


votar